La asociación estadounidense ha comenzado una campaña de recolección de fondos para detener iniciativas que buscan promocionar la cultura libre.
En representación de 380,000 compositores, escritores y otros asociados a la industria musical, la Sociedad Americana de Compositores, Autores y Publicistas (ASCAP por sus siglas en inglés) ha comenzado una nueva batalla contra la cultura libre.
En una carta dirigida a sus miembros, la ASCAP hace un llamado a recolectar fondos para combatir a los grupos que promueven el 'CopyLeft' – alternativa al 'CopyRight' – ya que, según la carta, “la verdad es que estos grupos simplemente no quieren pagar por el uso de nuestra música. Su misión es esparcir el rumor de que nuestra música debería ser gratuita”.
Dentro de las organizaciones a las cuales ASCAP se opone se encuentran esfuerzos tan importantes como Creative Commons, Electronic Frontier Foundation y Public Knoledge.
La carta de ASCAP choca con la opinión de Victoria Espinel – encargada gubernamental de CopyRight y propiedad intelectual – que se manifestó a favor de detener a quienes roban el trabajo de otros pero no a quienes crean a partir de ese trabajo.
ASCAP – cuya influencia es internacional y gran parte de sus esfuerzos van dirigidos a recaudar los 'royalties' de sus artistas a nivel global – está consternada con el desarrollo de las nuevas tecnologías inalámbricas, las cuales ven como un potencial problema.
Espinel por su parte ha desistido de aplicar medidas restrictivas contra los proveedores de internet, una de las propuestas de la industria musical y cinematográfica que fue opuesta por grupos como Public Knoledge y EFF.