La Cumbre de los Pueblos del Sur realizada en Asunción, Paraguay, culminó con una gran movilización popular que marchó hasta el Centro de Convenciones de la Conmebol, en Luque, donde se hallaban reunidos en la XXXVII Cumbre del Mercosur los mandatarios del bloque regional.
Tras una jornada de conferencias y talleres temáticos que se extendió durante todo el día jueves 23 de julio, representantes de diversas organizaciones, redes y movimientos sociales de América Latina, principalmente de Paraguay, Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay, Chile y Venezuela, presentaron una declaración con una serie de denuncias y exigencias a los gobiernos de la región.
En el documento que fue leído por una representante de la organización paraguaya campesina e indígena de mujeres, Conamuri, frente a la valla militar instalada a la entrada de la Conmebol, los movimientos sociales reclamaron, entre otras demandas, "el diseño de políticas públicas que garanticen la soberanía alimentaria"; "políticas claras que vayan en el camino de la autodeterminación y soberanía de los pueblos originarios"; "la construcción de una soberanía energética"; "la restitución y reparación de las deudas ecológicas, sociales y económicas"; "el cese de las políticas de criminalización de la pobreza y de judicialización de la lucha social".
Además se repudió "la represión constante a las luchas de campesinos y campesinas por obtener un pedazo de tierra" y se exigió "el levantamiento de todas las bases y asentamientos militares extranjeros y la no instalación de nuevas bases" de los Estados Unidos en América Latina y el Caribe.
Las denuncias y demandas surgieron de los debates realizados durante la jornada de talleres temáticos de la Cumbre de los Pueblos del Sur que se articularon en torno a siete grupos de trabajo: Soberanía alimentaria y reforma agraria; Criminalización y militarización; Nueva arquitectura financiera regional; Mundo del trabajo; Deuda ecológica y justicia climática; Cultura; Movimientos sociales y partidos de izquierda en el proceso actual.
Tanto durante las actividades de la Cumbre de los Pueblos como en la declaración final consensuada al término del encuentro, las organizaciones sociales manifestaron su total repudio al golpe de Estado perpetrado en Honduras y reclamaron el retorno incondicional del presidente Manuel Zelaya y la restitución de la democracia en el país centroamericano. Seguramente ese fue el punto de coincidencia con los presidentes del Mercosur que reunidos en la Cumbre oficial expresaron nuevamente su preocupación por la situación hondureña.
Por su parte, los medios de comunicación paraguayos consideraron poco beneficiosa la Cumbre del Mercosur por no haberse tratado el tema de los aranceles y las trabas para las exportaciones. Pese a la renegociación binacional de Paraguay con Brasil por la represa de Itaipú, en la cual el gobierno de Lula ofreció elevar al país anfitrión la compensación recibida por la cesión de la energía producida, el diario de mayor tiraje nacional, ABC, aprovechó para acusar a Fernando Lugo de una "tímida reacción" en la editorial publicada el viernes 24 de julio bajo el título: "Fofo, inútil y oneroso Mercosur".
Si puede extraerse una conclusión común de la Cumbre de los Pueblos, la Cumbre Social (fomentada por la Cancillería Nacional del Paraguay en conjunto con una serie de representantes de la sociedad civil) y la Cumbre del Mercosur, es seguramente la necesidad de profundizar la integración regional solidaria, ya sea en términos económicos y políticos a nivel gubernamental, como en términos sociales y populares entre las organizaciones de la región.
En este marco de promoción de la integración y previo al inicio de las actividades de la Cumbre de los Pueblos, el Consejo Hemisférico del Foro Social Américas, anunció la realización del IV Foro Social Américas en Asunción, Paraguay, en el año 2010.