Para las organizaciones y movimientos sociales de América Latina y del mundo, el software libre debe ser incorporado como herramienta tecnológica y como herramienta de liberación.
Cuando analizamos el fenómeno tecnológico del software libre y nos atenemos a su impacto y significación social, estamos en el deber de destacar ante todo su connotación ética, en tanto alternativa socializadora y antimonopolista al software propietario.
Este nuevo modelo de Software ataca el sustento filosófico y ético de la propiedad capitalista del conocimiento y no solo en la teoría sino en la práctica.
El Software Libre es aquel que garantiza cuatro libertades básicas a los usuarios:
0. La libertad de utilizar el programa con cualquier propósito
1. La libertad de estudiar cómo funciona el programa, y adaptarlo a sus necesidades. El acceso al código fuente es una condición previa para ello.
2. La libertad de distribuir copias, de modo que el usuario pueda ayudar a los demás.
3. La libertad de mejorar el programa y de hacer públicas las mejoras, de modo que toda la comunidad se beneficie. El acceso al código fuente es un requisito previo para ello.
Un programa sólo es libre si los usuarios tienen todas estas libertades.